jueves, 29 de septiembre de 2016

Niños de Aleppo atrapados, 96 muertos desde viernes


BEIRUT, LÍBANO .- Al menos 96 niños murieron y 223 resultaron heridos desde el pasado viernes por los bombardeos en el este de Aleppo por parte del gobierno sirio y de los rusos.

Así lo denunció hoy Justin Forsyth, vicedirector general de la UNICEF, en el día en el que vuelve a levantarse la voz del papa Francisco.

El mundo "no mira para otra parte", advierte el Sumo Pontífice, recibiendo en el Vaticano a
las organizaciones benéficas que operan en Siria e Irak.

"No me canso de pedir a la comunidad internacional mayores y renovados esfuerzos para alcanzar la paz en todo el Medio Oriente", añadió Jorge Bergoglio.

Pero por ahora son exhortaciones que caen en el vacío.

Aquello que se oye también hoy, junto al estruendo de las bombas, son crecientes acusaciones entre Estados Unidos y Rusia.

Justamente por la tarde, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, advirtió que Washington está "a punto de suspender la discusión (sobre el alto el fuego, NDR) porque es irracional en el contexto del bombardeo en curso".

Estados Unidos pide desde el pasado miércoles "detener las bombas" y está listo a interrumpir los contactos con el gobierno de Moscú.

Previamente el viceministro de Relaciones Exteriores ruso, Serghiei Riabkov, había hablado de "un apoyo de hecho a los terroristas por parte del actual administración estadounidense".

El comentario se refería a las palabras hechas el pasado miércoles por el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, John Kirby, según el cual "los grupos extremistas continuarán disfrutando de los vacíos que hay allí para expandir sus operaciones, que podrían incluir ataques contra los intereses rusos, y tal vez contra ciudades rusas".

Para los rusos el punto sobre el que Estados Unidos continúa presionando es la separación de los grupos rebeldes por ellos apoyados, en Aleppo y en otras provincias, desde los qaedistas del Frente Fatah ash Sham (ex Al Nusra), que debería ser bombardeado de la misma manera que el grupo Estado Islámico (EI).

En ausencia de esta decisión, comunicó Moscú, una nueva tregua por otros siete días es "inaceptable", porque daría a los "terroristas" la posibilidad de reorganizarse.

Rusia propone en cambio el cese del fuego más breve de 48 horas cada uno, e intenta reafirmar su compromiso aéreo al lado de la aviación de Damasco, solo para golpear a los "terroristas".

Ciertamente, "no se puede imaginar a estos niños que fueran todos terroristas!!", comentó con amarga ironía el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, en mérito a los pequeños muertos en los últimos días en Aleppo, después de haber participado en la audiencia papal en el Vaticano.

Andrea Iacomini, portavoz de Unicef para Italia, resaltó que Naciones Unidas admitió contar los niños muertos desde 2013, cuando eran cerca de 11.000.

"Hoy -añadió- las víctimas podrían estar quintuplicadas". Desde que terminó la tregua el pasado 22 de septiembre, los civiles muertos en todo el país son cerca de 320, resaltó Stephen O’Brien, el jefe de las operaciones humanitarias de la ONU, hablando en una videoconferencia desde el Consejo de Seguridad. Mientras el número de los residentes en las áreas afectadas es de 861.200. Sobre el terreno, las fuerzas gubernamentales tomaron el control del barrio periférico de Handarat, en el noreste de Aleppo. En tanto, continúa también la guerra de propagandas por parte de ambas partes.

Los medios gubernamentales difundieron un video en el que muestras a los militares de Damasco "dentro del barrio de Farafira", en el centro histórico, que fue conquistado -según los medios del régimen- hace dos días. Por otro lado, insurgentes del este de Aleppo difundieron un filme similar en el que muestran a los milicianos de las oposiciones "pasear por las calles de Farafira".

Fuente: Ansa Latina.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario