Santo Domingo Oeste.- La comunidad
cooperativista de Manoguayabo está de fiesta, pues después de 73 años de su
fundación ha alcanzado una cifra de socios que años atrás esperaban, pues
significa el crecimiento económico que una sociedad necesita.
La presente
gestión encabezada por su presidente, el licenciado Pedro N. Guzmán, ha
ingresado sólo en su período 2,700 nuevos socios, por medio a las iniciativas
asumidas han dado a conocer entre la comunidad el trabajo realizado por años y
esto ha motivado a los residentes a unirse al lugar al que siempre debieron
pertenecer, en el que gracias al esfuerzo mancomunado han fortalecido su
economía, la Cooperativa de ahorro, crédito y servicios múltiples Manoguayabo
(CoopManoguayabo) llegando a alcanzar hasta la fecha los 10,000 socios
inscritos y activos.
El señor Andrés
Agüero se convirtió en el socio 10,000, un nuevo miembro que busca hacer
crecer
su negocio y que ve en CoopManoguayabo el lugar idóneo para lograr su propósito,
ya que desde el mismo momento en el que una persona es admitida puede aplicar a
los servicios y préstamos que se ofrecen.
Los asociados no
son lo único que ha aumentado, pues la administración actual ha logrado
incrementar la cartera de crédito de 130 millones a más de 230 millones de
pesos.
Los datos
ofrecidos revelan que los activos totales han aumentado de 173 millones a más
de 270 millones lo que representa un aumento sin precedentes en la historia de
esta cooperativa. Los resultados del ejercicio expresados como excedentes
superarán en más del 100 % a los del año anterior pasando de 3.5 millones a
unos 7.5 millones al cierre del 2019.
“Ver llegar al
socio no. 10 mil a la cooperativa me hace pensar en el ejemplo de las hormigas
quienes son laboriosas, persistentes y resilientes, pero más que todo esto son optimistas. El
socio 10 mil es motivo para seguir adelante trazándonos metas cada vez más
retadoras que nos obliguen a ir no tanto
por la cantidad sino por la calidad teniendo como norte, siempre, la
satisfacción de nuestros asociados” expresó Guzmán, con una alegría que reflejaba
la satisfacción de un trabajo que por años se ha venido ejerciendo.
Andrés Agüero,
soldador de profesión, pensionado desde hace nueve meses, a sus 61 años y
después de cinco hijos y mucho trabajo se percató de que a pesar de los
esfuerzos no sería suficiente alcanzar una estabilidad económica.
Recuerda que una
de sus hijas mayores siempre le decía que si no ahorraba efectivamente no vería
el fruto de su esfuerzo, por tal motivo siempre le aconsejaba unirse a una
cooperativa para hacer que valiera la pena el sudor de su frente y así poder
alcanzar un nivel de seguridad adecuado a sus necesidades.
Muchos amigos y
familiares que hacen vida cooperativa le invitaban a sentir la experiencia de
un trabajo en conjunto con la comunidad, pues a pesar de tener ya 35 años
viviendo en las proximidades de CoopManoguayabo no había tomado la decisión de
ingresar a ese nuevo estilo de economía.
Se dedicó por muchos
años a los empleos privados pero ahora, llegado su retiro laboral para las
empresas a las que prestaba servicios se vio motivado a hacer de la soldadura
su modus vivendis, y para hacerlo funcionar debe empezar en invertir dinero
para que le genere ingresos.
En bancos
comerciales intentó echar para adelante depositando su capital y esperanzas,
pero no vio en ello algo para futuro ya que no estaba dispuesto a tomar
prestamos por las altas tasas ofrecidas por lo que terminaba retirando lo
guardado y utilizándolo para otras cosas de menor importancia.
Por la
insistencia de las amistades, principalmente las socias María Francisca Montero
y Nancy Guzmán, se acercó a CoopManoguayabo, donde le brindaron la información
que por años necesitó y que no se atrevió a pedir en ese entonces, pudo ver que
gracias a una membrecía en esa institución lograría alcanzar su objetivo,
obtener las herramientas que precisa para incrementar sus ingresos.
“Ya es momento
de aprovechar la oportunidad que siempre ha estado disponible para mi, y
lamento no haber tomado esa decisión antes, se que aquí lograré comprar mi
camión para transportar mis trabajos, y así también generaré empleos para que
otros al igual que yo sean beneficiados. Tengo la certeza de que mi negocio va
a crecer”, así se pronuncia Don Andrés ahora, convertido en el socio 10,000 de
su nueva familia, la familia cooperativista.



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